¿Cómo cuidar las almohadillas de nuestro perro?

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Las patas de los perros son las zonas que más suelen desgastarse con el paso de los años. Se trata de los miembros que más movimiento deben realizar a diario, lo que produce un desgaste mayor. Sus almohadillas, además, son zonas muy sensibles, lo que contribuye a estos problemas.

Son muchos los perros que pueden tener problemas en sus almohadillas, y, como consecuencia, pueden empeorar su salud de manera notoria. A pesar de ello, los peligros que pueden sufrir las almohadillas de nuestros perros son desconocidos para muchas personas, y como consecuencia de este desconocimiento, no les otorgan los cuidados que necesitan. En Razas y Perros te damos toda la información que necesitas para cuidar de la zona más sensible de tu perro como se merece. ¡Toma nota y ponte manos a la obra!

Las almohadillas, unas de las zonas más sensibles y peligrosas para tu perro

Las almohadillas se sitúan en la parte inferior de las patas, justo debajo de las uñas. Se llaman así porque están compuestas de tejido blando, que permite al animal apoyar todo su cuerpo en el suelo y andar de manera cómoda y efectiva; las almohadillas amortiguan el impacto de la pata contra el suelo, lo que favorece su marcha.

Ahora bien; el tejido blando del que se compone le otorga a esta zona perruna de una sensibilidad superior a otras zonas corporales. Es por ello que deberemos cuidarlas con mimo y con efectividad.

Debemos tener en cuenta, además, que las almohadillas pueden ser una fuente de infección muy importante para nuestro perro, pues es la zona corporal que más contacto mantiene con el exterior. Mediante su contacto directo, las patas pueden ensuciarse de virus y bacterias que, posteriormente, el animal puede lamer, pasando al interior de su organismo y creando infecciones de diferente gravedad. Por ello, saber cómo limpiar sus patas es de gran ayuda para preservar la buena salud de nuestro mejor amigo.

¿Cómo cuidar las almohadillas de nuestro perro?

Preservar la buena salud de las almohadillas

¿Cómo puedes preservar la buena salud de las almohadillas de tu perro? Atendiendo a los siguientes consejos:

1-Evitando lugares de paseo con temperaturas extremas

Piénsalo: Nosotros llevamos zapatillas, y no notamos las temperaturas extremas en el suelo. Pero los perros, ¡si!

En pleno verano, pasear por el intenso sol puede hacer que nuestro perro mantenga contacto directo con el suelo, que probablemente haya alcanzado una temperatura demasiado alta. ¿Te has llegado a imaginar lo que puede significar para el animal?

Lo mismo ocurre cuando la climatología es muy fría, y el suelo contiene hielo.

¿Cómo saber si el suelo puede lastimar las patas de nuestro perro?

¡Hagamos una prueba!

Ponemos la palma de nuestra mano en el suelo, extendida, durante unos 10 segundos. Si soportamos bien la temperatura, será un buen lugar para pasear. Si, por el contrario, no lo soportamos, nuestro perro también tendrá problemas para hacerlo.

Notar estas temperaturas directamente en la piel es una sensación muy incómoda y horrorosa.

Es por ello que resulta muy recomendable elegir momentos de paseos donde la temperatura no sea tan extrema, e ir por la sombra en verano y por el sol en invierno.

En entornos muy fríos y con mucho hielo y nieve, generalmente el suelo contiene sal de roca y anticoagulante, dos componentes que pueden intoxicar al animal y resultar letales para su supervivencia. Es por ello que deberemos tener mucho cuidado con estas zonas y, en caso de pisarlas, limpiar sus patas al llegar a casa para evitar que ingiera estos elementos.

¿Cómo cuidar las almohadillas de nuestro perro?

2-Proteger las patas de nuestro mejor amigo

Existen calcetines para perros, aislantes del suelo, que pueden ser una muy buena opción. Con ellos, el perro no notará las temperaturas extremas y evitará ensuciarse sus patas.

Limpiar las almohadillas tras cada paseo

La higiene de nuestro perro es importante. Además de ocuparnos de lavar sus orejas y sus dientes, también deberemos prestar atención al lavado de sus almohadillas, por varias razones:

Para limpiar cualquier virus o bacteria que hayan recogido las almohadillas, impidiendo que pasen al organismo cuando el perro se lama las patas.

-Para mejorar la higiene del animal.

-Para evitar que la suciedad entre en nuestro hogar.

¿Cómo limpiar las almohadillas del perro?

Podemos limpiarlas con agua tibia, secándolas con un trapo tras su limpieza. De esta manera, restauraremos la piel del animal y la limpiaremos de cualquier elemento depositado en sus almohadillas. También podemos usar alguna crema creada especialmente para estos usos, de venta en veterinarios.

No obstante, es recomendable seguir en todo momento las recomendaciones de un profesional veterinario, por lo que, en caso de tener dudas, será muy buena idea acudir a nuestro centro veterinario de referencia para poder subsanarlas de la mejor manera posible.

¿Cómo cuidar las almohadillas de nuestro perro?

Síntomas de que nuestro perro ha sido envenenado

Un perro puede envenenarse al ingerir veneno de sus patas, que previamente ha pisado. En ocasiones no podemos detectar este veneno, pero sí que podemos atender a sus síntomas. En caso de encontrar alguno de estos síntomas en el animal, deberemos llevarlo al veterinario con urgencia:

  • Quemaduras en la boca: Llagas, dolores, movimientos anormales de la mandíbula y la lengua que nos pueden hacer sospechar de una quemadura
  • Vómitos y diarrea: Es un signo que puede evidenciar un envenenamiento, aunque no tiene por qué deberse a ello. Para salir de dudas, es recomendable acudir al veterinario.
  • Deshidratación: El perro que bebe mucha agua, o que posee las almohadillas cuarteadas o secas, puede estar sufriendo una intoxicación.

Con estos consejos, conseguiremos mantener las almohadillas del animal en buena forma, y preservar la salud de nuestro mejor amigo. ¡Tenlo en cuenta!

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