Cómo preparar a un perro para la llegada de un bebé

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El perro, que es conocido por ser “el mejor amigo del hombre”, es el animal doméstico preferido por mucha gente debido a la lealtad y cariño que ofrecen a sus dueños. Muchas parejas que tienen perros, al enterarse de que esperan un bebé, no saben cómo preparar a sus canes para la llegada del pequeño. En el siguiente artículo se proporcionará información útil y consejos sobre cómo preparar a tu perro para la llegada de tu bebé.

Antes que nada, hay que tener en cuenta el comportamiento habitual de tu perro. Si este es tranquilo, paciente e independiente, no tendrás mucho problema al adaptarlo a los nuevos cambios. Por el contrario, si tu perro habitualmente responde agresivamente a personas adultas y niños pequeños; es inquieto, nervioso o tiene problemas de atención; suele mostrar instintos depredadores (caza aves, gatos, ardillas, roedores y otros animales más pequeños); y/o muestra comportamientos de celos cuando prestas atención a otros animales, personas u objetos, su adaptación llevará más tiempo, y sobre todo paciencia. En algunos casos, es incluso posible que necesites la ayuda de un especialista en conducta canina.

¿Cómo prepararte durante el embarazo?

La noticia de la llegada de un bebé siempre es de gran alegría para la familia. Si tienes perros al enterarte de la noticia y no planeas dar en adopción a tu mascota, es importante que la adaptación del perro empiece durante la época del embarazo y no después. Según los expertos es menos traumático para el animal adaptarse a los nuevos cambios antes de la llegada del bebé, ya que al hacerlo después el perro se sentiría desplazado y esto generaría cambios en su comportamiento.

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Observa los hábitos de tu perro

Desde los primeros meses de embarazo tienes que prestar atención a los hábitos que quieres cambiar en tu perro. Esto depende de cada familia y de cómo se tenga acostumbrado al animal. Algunos ejemplos de estos comportamientos son los siguientes: que el perro duerma en tu cama o habitación, se monte en los muebles o salude efusivamente con brincos cuando llegas al hogar. Esto podría ser peligroso durante el embarazo o incluso después del parto, ya que si sigue teniendo ese comportamiento, tu mascota podría lastimar accidentalmente a tu bebé, especialmente si es grande.

Mantén la calma y controla tus emociones

Un estudio realizado por la Universidad de Psicología de Lincoln descubrió que las mascotas pueden detectar las emociones de sus dueños. Los perros pueden leer las expresiones faciales, así como el tono de voz de las personas para reconocer su estado emocional. Igualmente, estudios de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México han afirmado que los perros pueden interpretar emociones o identificar a personas con malas intenciones contra ellos o sus dueños solo con percibir la actitud, el tono de voz y el lenguaje corporal. Los perros pueden discernir entre los estados de ánimo positivos y negativos.

Es importante tener esto en cuenta, ya que tus emociones se reflejarán en el comportamiento de tu canino. Tienes que aprender a manejar el estrés y la ansiedad, especialmente durante el embarazo y después de la llegada del bebé, ya que si estás constantemente bajo estrés, esto puede ocasionar desequilibrios en la conducta de tu perro. También es recomendable no descargar tus emociones negativas sobre tu mascota, porque puede estresarse y un perro que sufre de estrés se torna más agresivo, ya que percibe su entorno como inseguro y está constantemente alerta para defenderse.

La atención que le das a tu perro

Antes de empezar el trabajo de adaptación con tu mascota, es muy importante que tengas claro lo siguiente: es un error pensar que darle una mayor atención y cuidado al perro antes de que nazca el bebé va a ser beneficioso. Todo lo contrario, no intentes compensar la atención que tu mascota no tendrá después del nacimiento de tu hijo. Acostumbrar al perro durante muchos meses a una mayor atención, hará que sienta celos y perciba al bebé como un rival o enemigo. Esto no es lo más sano para la seguridad del bebé y la tranquilidad de tu perro.

La importancia del adiestramiento

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Mencionado lo anterior, antes de que el bebé nazca, es importante que tu perro esté bien disciplinando, entrenado y que siempre obedezca a tus órdenes: que sepa cuándo debe quedarse quieto, sentarse, irse a su cama, dejar de ladrar, cuando no debe entrar en una habitación, etc. Así se establecen los límites que deseas que tu mascota tenga a la hora de la llegada del bebé y se eliminan conductas que puedan ser indeseadas. Para que tu perro aprenda más rápido, dale premios cada vez que obedezca, así asociará su buen comportamiento con algo de su agrado y el adiestramiento será más efectivo.

El espacio de tu perro

Es importante que establezcas un espacio para tu mascota, donde tenga su cama, algunos juguetes, comida y agua. Así, podrá tener un espacio propio que le permita descansar del ajetreo después del nacimiento del niño y el ruido causado por este, ya que según expertos los llantos de un bebé pueden alterar a un perro. Este espacio debe ser respetado por el pequeñuelo cuando empiece a gatear y a dar sus primeros pasos, ya que de no ser así, el perro podría ponerse agresivo al defender su territorio.

El cambio de horario y rutina

Es ideal que desde las primeras semanas del embarazo tu perro se vaya acostumbrando gradualmente al cambio de rutina y horario de paseo, juego y sueño. Mientras más temprano se hagan estos cambios, mejor. Si se dejan para último momento, pueden ser bruscos para el perro, generando estrés y ansiedad en el animal e influyendo directamente en su bienestar.

Además, el perro puede asociar los cambios a la llegada del bebé y sentir celos, cosa que puede representar un potencial peligro para tu bebé. Es recomendable construir un horario y modificar las rutinas gradualmente. Acostumbra a tu perro a comer en diferentes horarios, porque posiblemente los primeros meses después del parto no podrás alimentarlo siempre a la hora habitual. Deja que tu perro pase más tiempo solo, pero no tanto tiempo. También busca otras alternativas de recreo y distracción para tu mascota, si no tiene juguetes, cómprale algunos.

Los expertos recomiendan no eliminar los paseos diarios de su rutina ni reducir drásticamente el tiempo. Es importante para la salud de tu mascota tener actividad física, ya que tu perro puede drenar sus energías y en casa estaría menos ansioso. Si tú y tu pareja no tienen tiempo de pasear al perro, pídanle el favor a algún familiar o amigo. En última instancia, contraten a un paseador de perros.

Habitúa a tu perro

Antes de que tu bebé nazca, debes acostumbrar a tu perro a los nuevos cambios que habrá en el hogar. A medida que vayas comprando la ropa, coche, juguetes y otros accesorios para tu bebé, es importante que familiarices a tu perro con estos objetos. También con los nuevos olores y ruidos que pronto estarán en tu hogar.

  • Objetos: los perros son animales que sienten curiosidad por lo nuevo o lo desconocido. A medida que adquieras las cosas que usará tu bebé (como su ropita, juguetes, coche, cuna, entre otras), debes introducirlas a tu mascota. Es de vital importancia que desde los primeros meses de embarazo el perro aprenda a no agarrar los juguetes que son exclusivamente del bebé. Enseña a tu perro a respetar la habitación de tu hijo y saber cuándo puede entrar y cuándo no.
  • Olores: los olores de un bebé pueden ser desconocidos para tu mascota. Enséñale los objetos que usará tu bebé y deja que los olfatee. También es bueno que te apliques las cremas y colonias que usará el bebé para que el perro se acostumbre a estos olores y le sean familiares antes de que le presenten al recién nacido.
  • Sonidos: Si tu perro no está familiarizado con los niños entonces no sabe cómo son los sonidos que hace un bebé. Es importante que se habitúe. Los expertos recomiendan que reproduzcas para tu perro grabaciones de sonidos generados por bebés (llantos, balbuceos, gritos o risas). Si tu perro es nervioso, puedes empezar con bajo volumen y progresivamente subirlo para que se acostumbre y no se ponga nervioso cuando el bebé llore o grite. Al hacer este ejercicio con tu mascota, acaríciala, juega con ella o dale premios para que asocie esos ruidos con algo positivo.

Los especialistas de conducta canina también recomiendan que practiques con una muñeca parecida a un bebé. Enséñasela a tu perro y acércasela para que observes su comportamiento y sepas qué conductas debes reforzar en él luego de que el bebé nazca. Si es posible, al pasear a tu perro, hazlo en un lugar donde haya niños y bebés, como un parque. De esta manera, tu mascota se acostumbrará al ruido y movimiento de los niños; claro está, hay que pedir primero permiso a los padres y tener mucho cuidado. Si es posible, ponle un bozal a tu perro.

¿Qué hacer después del nacimiento del bebé?

Después del nacimiento del pequeño, si has preparado a tu perro durante el período del embarazo, será más fácil la adaptación de tu mascota al nuevo miembro de la familia.

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Antes de ir a casa

Antes de que te den de alta del hospital, pídele a tu pareja o a algún familiar que vaya a la casa con una prenda usada del recién nacido y que se la presente a la mascota, para que la olfatee y se familiarice con el olor del bebé.

En el momento de la presentación

Al llegar a la casa lo primero que deben hacer es saludar al perro como de costumbre. Si se encuentra tranquilo, le pueden presentar al bebé; pero si está eufórico e inquieto, los expertos recomiendan darle un paseo para que drene sus energías. Al regresar a la casa, el perro estará más tranquilo y será la oportunidad perfecta para presentarle al bebé.

El primer contacto no debe ser forzado, acerca a tu bebé poco a poco mientras otro adulto sostiene al perro. Deja que el animal olfatee al bebé a una distancia segura. Si tu perro se muestra calmado, es bueno que repitas cada vez que puedas encuentros entre el bebé y la mascota. Por el contrario, si el perro se muestra desconfiado, tímido o agresivo, es recomendable consultar a un especialista. Es importante recordar que bajo ninguna circunstancia el perro y el bebé se deben quedar solos en el mismo espacio.

Cuando el pequeño comience a gatear y caminar, es importante que le inculques respeto por la mascota, que no moleste al perro ni hale su cola. Por más paciente y calmado que sea un perro, si se le molesta constantemente reaccionará agresivamente en defensa. Por eso, es importante la educación desde temprano y que los padres siempre vigilen al perro y al bebé cuando estén juntos. Si preparas bien a tu perro y educas bien a tu hijo, ambos pueden crear un hermoso vínculo.

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