Errores comunes al pasear con perros

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Una de las rutinas más importantes que debemos realizar sí tenemos adoptado a un amigo perruno es sacarlo a pasear. Los paseos deben ser diarios y rutinarios, y supone una de las conductas que más tiempo le suelen dedicar los dueños. No es para menos; con estos paseos, nuestro perro aprovecha para realizar sus necesidades fisiológicas fuera de casa, también para socializarse y realizar algo de ejercicio.No obstante, en muchas ocasiones, al pasear con perros, no se disfruta de igual manera por los humanos. Aunque existen personas que disfrutan compartiendo paseos con su peludo, también las hay que lo hacen por obligación. En estos casos, los paseos pueden no ser del todo productivos, pues la falta de motivación dificulta instaurar buenos hábitos a realizar. Es más, en estas situaciones, es muy fácil que se normalicen algunos errores comunes que realizamos al pasear con perros.

Lo más probable es que no tengamos localizados que tipo de errores cometemos a la hora de pasear a nuestro perro. Por ello, a continuación vamos a ofrecerte los errores más frecuentes, así como la manera de evitarlos. Sigue leyendo este artículo para determinar qué errores cometes al pasear con tu perro y descubrir que otras conductas alternativas adecuadas puedes llevar a cabo para reconducir la situación.

Errores comunes al pasear con perros

1.No pasear lo suficiente

Los paseos con nuestro perro deben suponer uno de los quehaceres más importantes para nuestro animal. Está bien que pase periodos de tiempo en casa, pero deben alternarse con salidas frecuentes para darle la posibilidad de realizar el ejercicio que necesita. Aunque el número de salidas diarias depende de la raza y sus necesidades, en general deberemos realizar entre 3 y 4 salidas en un mismo día. Si quieres saber más sobre ello, te invitamos a leer nuestro artículo «¿Cuantas veces hay que pasear a un perro?«.

Los perros que no salen lo suficiente presentan diferentes tipos de problemas: obesidad, problemas en los huesos y articulaciones, depresión y/o problemas comportamentales.

Los paseos suponen momentos de aireamiento, ejercicio y relax, por lo que les ayuda a acercarse a su propio bienestar y estar más relajados y tranquilos. Para los humanos, pasear con perros es también muy beneficioso.

De la misma manera que no pasear lo suficiente puede resultar un grave problema, también lo supone el exceso de salidas. La mejor manera de pasar los días es alternar los momentos de actividad con los momentos de descanso. Realizar tres paseos de unos 20 o 30 minutos de duración puede ser lo más recomendable, aunque dependerá del nivel de actividad que necesite nuestro perro.

2.No dejar que se socialice

Suele pasar; estamos paseando a nuestro perro y nos damos cuenta de que estamos a punto de cruzarnos con otro. En muchas ocasiones, tendemos a acortar la correa de nuestro animal para evitar que puedan encontrarse. Además, nos ponemos en tensión y transmitimos este estado a nuestro mejor amigo. Esto es una cadena de errores que debemos dejar de realizar.

Los perros son seres sociales. Les gusta conocerse entre ellos, y para ello usan el olfato. Por ello, es muy importante dejar que se establezca contacto entre ellos. Siempre y cuando nuestro perro no ataque, debemos favorecer este contacto, aunque su olor se centre en la zona reproductiva de su compañero. Más allá de lo que pueda parecer, es una conducta normal de conocimiento y socialización que no tienen por qué desembocar en la realización de conductas de reproducción.

3.Realizar el mismo paseo todos los días

En ocasiones, establecemos una ruta y la seguimos de manera habitual por inercia. No obstante, nuestro mejor amigo necesita de constantes retos nuevos para que su motivación por la experimentación y el descubrimiento no decaiga. Por ello, es muy recomendable variar la ruta que realizamos con él. Si lo intentamos, veremos que podemos realizar muchas combinaciones de rutas, al mismo tiempo que le otorgamos novedad y diversión al paseo.

Errores comunes al pasear con perros

4.No dejarlo correr

La mejor manera de pasear a nuestro perro es mediante la correa. Además, existen ciudades en las que es obligatorio llevar a nuestro perro atado por la vía pública. No obstante, actualmente se están creando muchas zonas especialmente destinadas a nuestros perros, que constan de diferentes elementos de enriquecimiento ambiental para ellos. Son zonas delimitadas por elementos arquitectónicos, que crean entornos seguros en los que nuestro perro puede correr con total libertad. Optar por acudir a uno de estos recintos tiene muchas ventajas para nuestro perro. No sólo podrá conocer a otros perros, sino también podrá realizar ejercicio y socializarse. Además, los dueños también podrán establecer relaciones de amistad, por lo que nosotros también nos veremos reforzados.

5.Tirar de la correa de manera violenta

La correa es obligatoria para pasear a nuestro perro en muchas de las ciudades de nuestro país. Son muchas las personas que ejercen un sobre control de su perro al poder manejar este elemento. Esto lleva a tirar de manera violenta cuando nuestro perro no quiere seguir nuestra ruta o realiza paradas por el camino.

No obstante, los tirones violentos no son la forma más adecuada de educar a nuestro perro. Además de instaurar miedo, podemos provocarle problemas de garganta o presión intraocular; no olvidemos que en la fuerza que nosotros ejercemos impacta en el cuello de nuestro mejor amigo, creando, en muchas ocasiones, fuertes latigazos que pueden tener graves consecuencias en las partes internas de nuestro animal.

6.Gritarle cuando ladra

El ladrido de nuestro perro puede ser incómodo para nuestro nivel de audición. No obstante, es uno de los únicos elementos de comunicación que posee nuestro mejor amigo para llamar la atención de cualquier persona u animal. Entender esto puede hacernos reflexionar sobre la desproporcionalidad de nuestra respuesta ante su ladrido. Además, también debemos de tener en cuenta que nuestros gritos también son irritantes para ellos, por lo que aumentan su estrés y ansiedad y esto dificulta que dejen de ladrar.

Por ello, gritarles cuando ladren no supone una conducta efectiva para reconducir la situación. Para evitar que nuestro perro se altere, podemos aprovechar los momentos en los que estén más tranquilo para pasear, dejando los momentos de mayor nerviosismo para descansar en casa.

7.No reforzar las buenas conductas

Aunque en ocasiones nuestro perro se comporte de una manera inadecuada, muy probablemente encontraremos un sinfín de comportamientos que sí que nos gustan de él. Quizás haya paseado sin tirar de la cadena, y sin correr. Quizás se haya cruzado con otro perro y no hayan manifestado conductas de agresividad. Quizás nos haya hecho caso cuando le hayamos instado a parar la marcha.

Si queremos que estas conductas se repitan, debemos reforzarlas de manera inmediata. Una buena manera de ofrecer refuerzo en es llevar con nosotros galletas de premios. No obstante, también estaremos reforzando si le tiramos una pelota o si simplemente le mostramos afectado en ese mismo momento. Está comprobado que los seres humanos aprendemos de manera más eficaz por refuerzos que por castigos. Por ello, las mejores técnicas de adiestramiento se basan en refuerzos.

Evitando estos siete errores a la hora de pasear con perros mejoraremos nuestra relación y facilitaremos que sea un perro más equilibrado y feliz. Tomar buena nota de ellos la próxima vez que disfrutes de un paseo con tu mejor amigo peludo. Te ayudarán a determinar esos errores que realizas de manera habitual sin haberte dado cuenta y podrás resolverlos de manera óptima, comprobando los efectos positivos que producen en tu perro.

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