Laika: La historia de una perra espacial

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Hoy vamos a hablar de una perra muy especial, una perra increíble y estratosférica precisamente porque fue la primera perra en llegar al espacio. Fue todo un hito y te vamos a contar su historia, porque desde luego la historia de Laika merece mucho ser contada.

El principio de su historia

Fue un tres de noviembre del año mil novecientos cincuenta y siete, cuando la Unión Soviética envió a Laika, esta perra que tenemos hoy aquí, en el cohete Sputnik 2, en ese viaje ya se tenía conciencia de que no iba a volver con vida. Laika fue el primer sr vivo que survió el espacio y estuvo en órbita, ese viaje sin duda fue un hecho histórico en esa carrera espacial que llevaban EEEUU y la URSS en la época de la guerra fría.

68 años después de que Laika fuera mandada al espacio, todavía quedan dudas e historia que no conocemos sobre esta historia que envió al primer ser vivo en un cohete. Por desgracia la tecnología de aquella época no estaba muy desarrollada, así que también se convirtió en el primer ser vivo en morir en el espacio.

Laika, que muchos dirían que entra en al categoría de razas más bonitas que existe, fue la encargada y protagonista sin quererlo, de que se debía probar cuán seguro era viajar al espacio para un ser humano que aún hoy para algunos sigue siendo un suicidio.

Laika fue elegida de una forma sencilla, mientras andaba por una calle de Moscú sin rumbo.

A continuación vamos a ver los detalles de la historia de esta perra, cómo la adiestraron, cómo pasó a la historia, su principio, su viaje y su final. Atento porque no tiene desperdicio.

Surcando el espacio

Es sin duda una de las historias más conocida en cuanto a viajes espaciales porque marcó un antes y un después en la carrera espacial, sin duda fue un punto muy grande para la URSS y que ayudó a descifrar cómo enviar humanos al espacio.

Solo quedaba un mes para que el cohete estuviese preparado y listo del todo para poder ser enviado, entonces es cuando Laika entró en le juego al ser encontrada por una calle de Moscú, tan simple como eso. Fue llevada entonces a los centros de entrenamiento al lado de otros tantos perros callejeros que habían sido encontrados de la misma forma.  Aunque desde luego finalmente no fue un Chow Chow el elegido.

Al final fue Laika, la perra mestiza, la elegida para el viaje, como este perro mestizo en adopción, fue la única que tripuló el  Sputnik 2, las razones fueron dos, una el tamaño de Laika y también lo tranquila y calmada que era.

Es correcto que fue el primer ser vivo en órbita, pero antes de ella ya EEUU y la URSS habían mandado a animales con vida en algunos vuelos suborbitales.

Si hacemos cálculos, podemos ver que entre el cincuenta y uno y el cincuenta y ocho la unión soviética mandó al espacio a unos treinta y seis perros que habitaban las calles. Les escogían de la calle porque se suponía que ya estaban acostumbrados a pasar frío y hambre extremos.

El duro adiestramiento con una centrifugadora

Obviamente no escogieron a Laika o a los demás canes y les enviaron directamente al espacio, antes de ello les sometían a ciertos entrenamientos para saber si podrían soportar los viajes que realizarían.

EL cohete Sputnik 2 era muy pequeño, de ahí que fuera Laika la escogida para realizar el viaje, así que durante veinte días iban metiendo a los perros en lugares cada vez más pequeños para acostumbrarlos a ello y ver si podían aguantar.

Debido al confinamiento al que sometían a los perros, estos dejaban de mear y hacer sus necesidades para quedarse totalmente inmóviles. Por ello su estado de salud fue a peor, les daban laxantes para mejorar esto, pero lo único que hacía efecto era que se acostumbraran al entrenamiento y a estar ahí.

Hay un libro muy interesante que fue escrito por Sven Grahn, que describe como los perros eran metidos en centrifugadoras para así simular cómo aceleraba una cohete de verdad y aparte eran colocadas maquinas para simular el ruido de la nave al dspegar. Esto pro supeusto afectaba también a los perros haciendo que su presión arterial fuera en aumento de 30-65.

Aparte de ello, durante esos días intensos de entrenamiento, lo que comían los perros era un gel de alta nutrición espacial, que básicamente es lo que podrían comer si iban al espacio.

Solo aguantó unas pocas horas

Durante muchos años se ha dicho que Laika murió sin nada de dolor después de estar una semana en el espacio, el órbita, en el momento que ya no había mas aire en el cohete. Pero después de ello, en el año 2002, salió a la luz la verdad.

En realidad Laika falleció a las pocas horas de vuelo, tenía mucho pánico y además la nave se sobrecalentó. Lo cual es bastante terrible.

La nave continuó en órbita los siguientes cinco meses con lo que quedaba de Laika dentro de ella. Cuando fue a regresar a la tierra, el cohete se quemó entrando en la atmósfera de la tierra, esto fue en abril del cincuenta y ocho.

El adiós de Laika

Todavía hoy, sesenta y ochos después, aún no se conoce con certeza el pedigrí de Laika. Se coemnta que puede ser una parte de Husky y de alguna otra raza de estilo nórdico como el terrier.

Una anécdota curiosa es que uno de los doctores científicos que entrenaba a Laika, el doctor Vladimir Yazdovsky decidió llevarse a Laika a su casa para que jugara con sus niños y sus niños con ella pocos días antes del lanzamiento del cohete.

Vladimir dice que quería hacer una buena obra con ella ya que sabía que apenas le quedaba tiempo de vida. Esto lo dijo después de muchos años en una entrevista en la que también dijo que Laika era un encanto y muy tranquila.

Después de este incidente, la URSS no paró de enviar animales en cohetes al espacio, al menos fueron doce los que orbitaron, cinco de ellos, eso sí, corrieron mejor suerte y volvieron con vida.

 

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